Acto oficial

Discurso del Intendente Jorge Berti por el 76° Aniversario de la ciudad

Muy buenos días. Queridas vecinas y vecinos de nuestra ciudad. Hoy celebramos 76 años como ciudad. Y cuando pensamos en esta fecha, vale la pena recordar algo esencial. Una ciudad se construye sobre todo por la decisión de su gente, por la capacidad de imaginar un futuro y animarse a ir por él.Villa Constitución creció […]

Muy buenos días. Queridas vecinas y vecinos de nuestra ciudad.


Hoy celebramos 76 años como ciudad. Y cuando pensamos en esta fecha, vale la pena recordar algo esencial. Una ciudad se construye sobre todo por la decisión de su gente, por la capacidad de imaginar un futuro y animarse a ir por él.
Villa Constitución creció así, con hombres y mujeres que trabajaron, que soñaron y que muchas veces se animaron a hacer lo que parecía imposible. Por eso, cuando miramos nuestra historia, vemos todo lo que somos capaces de construir.


En 1950, cuando Villa Constitución fue declarada ciudad, se reconoció justamente eso: que esta comunidad había crecido y estaba lista para asumir nuevos desafíos. Ese mismo año nació nuestro Consejo Municipal, expresión de una ciudad que también quería discutir, participar y decidir su propio destino.


Hoy, 76 años después, ese desafío continúa: respetar la decisión de nuestros vecinos, sostener el debate no por conveniencia ni por costumbre, sino porque creemos en la posibilidad de mejorar lo bueno siempre.


Gobernar una ciudad es administrar con responsabilidad, pero también es tener una mirada, saber hacia dónde queremos ir, animarnos a pensar juntos las dificultades y las oportunidades que el tiempo por venir nos exige.
Por eso, las obras que hicimos entre todos son cemento, asfalto, plazas, edificios, y son, sobre todo, parte de una idea, de un plan: la idea de recuperar espacios que estaban olvidados, la idea de que nuestros barrios también merecen crecer, la idea de que el espacio público sea un lugar de encuentro, la idea de que cada vecino pueda sentirse orgulloso de la ciudad donde vive, la idea de una ciudad armónica, equilibrada, eficiente en cada rincón, la idea de dotarla de la infraestructura vial y edilicia que dé respuesta a las necesidades de este tiempo y del tiempo por venir.
Y hoy la celebramos mientras seguimos trabajando, reafirmando el compromiso diario con nuestra ciudad.


Hay algo que expresa de manera especial esa forma de mirar Villa Constitución: el río. Durante demasiado tiempo vivimos de espalda a él. El río estuvo siempre ahí, acompañando nuestra historia, nuestro Puerto, nuestra industria, nuestra costa, nuestro trabajo, nuestra identidad, pero durante décadas no ocupó el lugar que podía y debía en el desarrollo de nuestra ciudad.
Nosotros decidimos cambiar esa mirada porque mirar el río es invertir en una obra y es también recuperar una parte de nuestra identidad, un espacio para todos, una apuesta al turismo, a la recreación, al desarrollo. Es decirles a las próximas generaciones que Villa Constitución puede y debe crecer mirando hacia el Paraná, su costa, su gente.
Y eso es lo que queremos para nuestra ciudad: animarnos a transformar lo que podemos llegar a ser sin conformarnos apenas con administrar lo que ya tenemos.
Sabemos que vivimos tiempos difíciles. Hay familias que hoy se preocupan por conseguir o sostener el trabajo, por el sustento diario, por el futuro. Y Villa Constitución, por su historia industrial, siente especialmente cada golpe que recibe la producción y el empleo.
Y también particularmente los emprendimientos de empresarios locales que arriesgaron mucho y hoy ven cómo sus empresas, su gente, están al borde del colapso por decisiones que, lejos de acompañarlos, le generan una competencia imposible de sostener cuando la asimetría impositiva con otros países pega de lleno en el desarrollo de sus actividades.


Y claramente lo sentimos en la mesa de cada casa, en la incertidumbre de cada trabajador, en la angustia de cada comerciante que ve caer sus ventas y, lógicamente, en el propio Estado municipal.
Por eso damos la cara, vamos a seguir defendiendo el trabajo y acompañando a quienes producen, a las Pymes, a los emprendedores y a quienes hoy buscan una oportunidad.
Creemos en una Villa Constitución que produzca y que agregue valor. Una ciudad industrial tiene que ser protagonista de su presente, nunca espectadora, y necesitamos políticas que atiendan y cuiden a quienes generan empleo. ¿Cómo? Segmentando las importaciones para que sirvan al desarrollo del empleo y no para el ingreso descontrolado de productos, sosteniendo que con ello bajan los precios locales, disminuye la inflación y que la recesión sostenida, dolorosa, es parte del camino para llegar al éxito.
Porque, seamos claros, eso termina siendo cíclicamente el negocio de unos pocos vivos, generando mayor concentración de riqueza en pocas manos, mientras la gran mayoría sostiene con dolor el ajuste que nos imponen, que no merecemos y que claramente no fue ni será nunca por ahí.


Nosotros creemos que hay otro camino. Los recursos y los créditos internacionales deben volcarse en el desarrollo del conocimiento y la producción para el empleo y, con ello, afrontar las deudas legítimas, ya que en muchos casos fueron generadas alegremente por los vivos de siempre que nunca rinden explicaciones ante nadie, nos endeudan para seguir pagando más deuda.
Esa es para nosotros la diferencia entre un modelo que incluye y un modelo que abandona. No hablamos de personas, hablamos de modelos.


Y desde Villa Constitución lo decimos con la firmeza de quienes ven todos los días el costo humano de decisiones que se toman muy lejos de acá.
Y si queremos que nuestros jóvenes se queden, tenemos que ofrecerles más que discursos: educación, capacitación, cultura, deporte, tecnología y, sobre todo, razones para creer que acá también pueden cumplir sus sueños.
Por eso apostamos al conocimiento y a abrir nuevas puertas, porque cada joven que aprende, que se capacita, que emprende, es una semilla de futuro para Villa Constitución.


El modelo económico de nuestro país necesita corregirse, generar oportunidades, y cuando eso ocurra, porque va a ocurrir, serán quienes se hayan preparado los primeros en encontrar su lugar.
Y en todo esto hay algo para nosotros fundamental. Hacer, pero saber para qué hacemos. Administrar con responsabilidad, con las cuentas claras, y a la vez tener la decisión de invertir y transformar.
Cuidar los recursos es, sobre todo, usarlos bien para construir futuro.


Hoy también quiero recordar a quienes ya no están y trabajaron incansablemente en los albores de nuestro puerto, de las piedras hasta esta Villa Constitución.
Desde el puerto a nuestra fábrica, como Indape (Industria de Aceros Especiales S.A.), Marathon, Cilsa, Metcon, La Aceitera (conocida formalmente como la Fábrica de Aceites Vegetales “Ramón Elorriaga”, operada por la Asociación de Cooperativas Argentinas – ACA), los prolíficos talleres ferroviarios, los comercios que eran tradición entre nosotros, las escuelas, cada institución, a quienes levantaron una familia, un barrio, una empresa, un club, a todos los que dejaron algo de sí en esta bendita tierra villense.
Somos herederos de ese esfuerzo y seguimos sosteniendo una gran responsabilidad: hacer cada día algo más para sentir que este es y será siempre nuestro mejor lugar para vivir.


Ese es nuestro desafío. Una ciudad más linda, con más oportunidades, más integrada, más orgullosa de su identidad, más conectada con su río, más preparada para el futuro. Y, sobre todo, una ciudad que siga creyendo en su propia gente.
Porque Villa Constitución tiene problemas, como todas las ciudades, pero tiene algo mucho más importante: una comunidad que nunca dejó ni dejará de levantarse.
Somos una y otra vez una población resiliente.
Por eso, en este 76 aniversario, quiero invitarlos a mirar más allá de lo que hicimos. Los invito a mirar todo lo que todavía podemos hacer, porque la historia de Villa Constitución continúa, la estamos escribiendo ahora.


Y si algo aprendimos en estos 76 años es que las grandes transformaciones empiezan siempre de la misma manera. Con alguien que se anima a soñarlas, con muchos que se deciden a acompañarlas y con una comunidad que entiende que el futuro no espera.
El futuro se construye y es entre todos.


Ya que en ese camino la vida nos ha enseñado algo que no deberíamos olvidar. Nadie se salva solo. Solos podemos iluminar, pero que juntos, juntos podemos brillar.

Feliz 76 aniversario, Villa Constitución, nacida como puerto de la piedra. Te soñaron grande y más grande te vamos a hacer cada día juntos.
Muchísimas gracias.